viernes, 17 de octubre de 2008

RAOUL GUSTAV WALLENGER


Raoul Gustav Wallenberg (4 de agosto de 1912 - 16 de julio de 1947) fue un diplomático sueco miembro de una prestigiosa e influyente familia (la familia Wallenberg). En las últimas etapas de la Segunda Guerra Mundial, trabajó incansablemente y corrió grandes riesgos para salvar a miles de judíos húngaros del Holocausto. Fue arrestado por los soviéticos tras la entrada del Ejército Rojo en Budapest, alegando que era un espía de la Office of Strategic Services (OSS). Falleció estando aún bajo su custodia
Los judíos de Budapest nunca han olvidado a su salvador. En 1945, a pesar de sus grandísimas dificultades y privaciones de todo tipo, los judíos de Budapest habían organizado un comité que se encargase de recoger fondos para erigir un monumento A Wallenberg. Se pidió al escultor húngaro Palzai que llevase a cabo el proyecto.La idea de Palzai fue la de esculpir una figura en actitud heroica luchando con una sepiente cubierta con esvásticas nazis.
En el mes de abril de 1948, la gran estatua de Palzai estaba acabada. Pero la noche anterior a la ceremonía en que se iba a descubrir la estatua, llegaron los soldados rusos y la hicieron desaparecer. El monumento fué hallado posteriormente en un sótano. Sin consultarlo con los que habían pagado, las autoridades hicieron desaparecer todas las referencias a Wallenberg y las esvásticas del lomo de la serpiente. El monumento fue colocado cerca del laboratorio de productos farmaceúticos, en Debrecen. A los visitantes se les decía, como me dijeron a mí, que el monumento representaba la lucha del hombre contra la enfermedad; y no que el hombre representaba a Wallenberg, y la serpiente, la enfermedad del fascismo.Hasta 1987 sólo existía un pequeños recuerdo oficial de Wallenberg, una calle corta a la que se dió el nombre de "calle Wallenberg", que baja hacía el Danubio. En ella, la Sección C de Wallenberg había alquilado dos casas grandes para que sirvieran de refugio a las personas a las que protegía. En 1987, el Gobierno autorizó al fin que otro monumento a Wallenberg, obra de Irme Vaga, fuera descubierto oficalmente en Budapest.

Después de la guerra, muchos judíos húngaros se establecieron en Israel. Tenían tantos deseos de que se recordase el heroísmo de Wallenberg que dieron su nombre no a una, sino a dos calles en Jerusalén. También le recuerdan en Yad Vashem, el monumento israelí al holocausto. Allí, en 1979 se plantó un árbol en memoria suya en la avenida de los Justos. Esta avenida recuerda a las personas no judías que arriesgaron sus vidas por salvar a los judíos. La ceremónia se retrasó hasta después de la muerte de la madre de Wallenberg. Al no haber pruebas, ella siempre se había negado a admitir que su hijo hubiera muerto. Existe otro monumento y un área de recreo dedicados a Wallenberg en un parque de Jerusalén, en las afueras de Yad Vashem. A Wallenberg se le nombró también primer ciudadano de honor de Israel
Se recuerda a Wallenberg en barios países del mundo. A principios del verano de 1987 se inauguró una calle, la avenida Wallenberg, en Trenton (Nueva Jersey, EEUU). El homenaje más importante dedicado a Wallenberg fue el haber sido nombrado ciudadano de honor por el congreso de Estados Unidos en 1981. Y es que Wallenberg había actuado al servicio de distintas instituciones norteamericanas, como la Junta de Refugiados de Guerra y diferentes organizaciones de ayuda a los judíos. De todas formas, este hecho fue extraordinario. Era un premio otorgado solamente en una ocasion con anterioridad. Lo había recibido Winston Churchill, el fiel aliado durante la guerra. Pero seguramente Wallenberg habría considerado como su recompensa más valiosa la supervivencia de la comunidad judía de Budapest. Los judíos eran ciudadanos húngaros más de mil años antes de que los nazis intentaran liquidarlos. En la actualidad, sólo hay una pequeña comunidad judía. De los 750.000 judíos húngaros que había antes de la guerra, ahora solamente quedan unos 75.000. Muchos de ellos fueron asesinados y otros muchos huyeron.Los judíos, que fueron los que organizaron la industria y la banca en Hungría, siguen jugando un papel importante en el país. Han dado un gran impulso al mundo de la ciencia, la literatura, la erudición, el periodismo y las artes.La Gran Sinagoga de Budapest sigue en pie. En su recinto hay 3.000 tumba, en recuerdo de los asesinados en 1944. En los járdines de la sinagoga sigue existiendo una parte de la muralla del gueto coronada por una alambrada, recuerdo del espantoso holocausto. Hoy, los judíos celebran la fiesta del Yom Kippur sin temor.Budapest cuenta con el único seminario rabino de la Europa Oriental. Los principales rabinos de Praga, Varsovia e incluso Moscú se ha formado en él, por lo que gracias en parte a Wallenberg... la comunidad judía de Budapest ha seguido siendo fuente de espititualidad judía para los países de la Europa del Este.
Nadie podrá olvidar nunca que cientos de miles de judíos húngaros sobrevivieron gracias al increíble valor de este hombre, el héroe olvidado del holocauto. No sabemos lo que pasó con Wallenberg durante los años de su cautiverio, después de haber desafiado y derrotado a la maquinaría de exterminio nazi. Para hacerlo, contó fundamentalmente con su valor y su capacidad de compasión. A los 59 años de su desaparición, sigue sin saberse si ha muerto o si está vivo en alguna prisión.Sigue aún la campaña de quienes desean a toda costa que se esclarezcan los hechos.Es posible que nunca conozcamos la suerte que corrió. Pero hay algo que sí sabemos. En un momento en que la mayor parte del mundo se quedó indiferente ante el problema del exterminio judío, la tarea emprendida por Raoul Wallenberg sigue brillando como uno de los hechos más extraordinarios del siglo XX.

2 comentarios:

Paco Piniella dijo...

Muy interesante tu web, te devuelvo la visita.
Arte abstracto, poesía, complicidad, todo un cocktel de vida. Importante que a la gente le corra la sangre por las venas.

pennylanebcn dijo...

Gracias Paco. Un saludo